El museo arqueológico de la Educación… o de otras especies en vías de extinción

Rodolfo Alberto  López Díaz.

 

Apreciado/a lector/a: de manera anticipada ruego a usted disculpar el texto que sigue, pues es producto de los achaques de la edad; definitivamente el calendario no viene solo. Muy al contrario, con él llegan, entre otros,  la confusión y la pérdida momentánea de sentido pero afortunadamente la escritura ayuda a recuperar, en algo, el buen tino.

He sido educador por más de 26 años aunque los tiempos que corren han puesto en entredicho algunos de los conceptos, instituciones y funciones con los que he vivido y seguiré viviendo. Estos conceptos, instituciones y funciones, en la Educación, están siendo mudados a un Museo arqueológico (sí, eso que la RAE define como:  “Ciencia que estudia las artes, los monumentos y los objetos de la antigüedad, especialmente a través de sus restos”). Bueno, aquí le doy acepción no de ciencia sino de lugar; mismo que es visitado cada cierto tiempo por arqueólogos y asiduamente por docentes con más de 26 años de experiencia (antes de que el mismo docente  que escribe estas líneas sea parte constitutiva de dicho lugar).

A continuación describiré algunos “objetos” de tal museo, pero con una precisión: cada término tendrá una primera entrada o campo semántico que corresponde a lo que yo  he vivido y creo que es (“En mis días”), y una segunda, (“Actualmente “), que  acota cómo dichos objetos o términos se están transformando o ya han sido transfigurados.

  1. EDUCACIÓN. En mis días: Del latín educare. Desarrollar o perfeccionar las facultades morales, intelectuales, estéticas y físicas del niño o joven por medio de preceptos, lecciones y ejemplos. 2. Perfeccionar o afinar los sentidos. 3.  Acción que implica creer en el otro, dedicarle tiempo, tener algo que enseñar a otro,  mostrar con ejemplos y guiar con hábitos y disciplina. 4.  Labor definitivamente asimétrica (sin por ello represiva o autoritaria)  que  promueve el respeto a individualidades, procesos y diferencias. // Actualmente: 1. Se entiende como formar en competencias y para la excelencia. Pero me pregunto: ¿competencias no extraña la idea de competitividad y la competitividad no es el principio de la exclusión y la ausencia de solidaridad? ¿Y excelencia? ¿Acaso para ser básicamente parte de un mercado laboral infinito con una boca insaciable que luego de engullir al cliente lo excreta? 2. Comerciar con los deseo de otro. 3. Hablar al menos dos idiomas para buscar vida en otro país. 3. Pruebas del Estado colombiano para quedar bien en la OCDE.

  2. En mis días: 1. Figura tutelar en la sociedad que desde la experiencia y el conocimiento guía a otro. 2. Sujeto que por amor y profesión estudia las mejores formas de enseñar y de que el otro aprenda. 3. Profesional que motiva y desarrolla la vida interior de otro y de un grupo humano. 4. Persona que cree que la esperanza, la solidaridad, la acción correcta y la recta razón son válidas y necesarias // Actualmente: 1. Posiblemente uno de los objetos más representativos del Museo arqueológico y el que más visitas recibe, pues prácticamente está desapareciendo de las instituciones educativas remplazado por los orientadores, motivadores, asesores, consultores (todos los ORES) y, por supuesto y  muy en particular, por los Investigadores. 2.  Imagen que despierta nostalgia y que cada vez más se extingue del vocabulario de los manuales y documentos de las instituciones educativas. 3.  Icono decadente  que con cansino caminar se le ve de vez en cuando –y cada vez menos- deambular por colegios y universidades; se le reconoce fácilmente por su tufillo a conocimiento y gratuidad.

  3. En mis días: 1. Persona con disposición y tiempo para aprender de un docente. 2. Ser humano consciente de su imperfectibilidad y a la que  le busca cura. 3. Dícese de aquél que hace la tarea juiciosamente porque es parte de su proyecto de vida. 4. Individuo que se ocupa cada día de hacerse mejor ser humano. 5. Segundo objeto más visitado del Museo de arqueología, especialmente por los docentes que tienen más de 26 años de experiencia. // Actualmente: 1. Se le define como un caso perdido; persona entre confundida y azorada por el tiempo y las obligaciones laborales y académicas, que por momentos asiste a alguna clase y  espera mágicamente aprender y graduarse en el menor tiempo posible para salir a trabajar, endeudarse y ser feliz. 2. Hoy en día comúnmente se le denomina Cliente. 3. Aún en los tiempos que corren, buen número de jóvenes y jovencitas  brillantes que parecen abducidos de tiempos pasados.

  4. SABIDURÍA. En mis días: Zumo del conocimiento decantado y cuidadosamente combinado con la experiencia, el tiempo, el ocio y la contemplación. 2. Destilación propia de un DOCENTE cuando da sus lecciones en un salón de clase a sus estudiantes. 3. Búsqueda continua de los grandes maestros y anhelo de los buenos  aprendices. 4 Disciplina interior y generosidad exterior meditadas // Actualmente: 1. Otro término prácticamente desconocido;  parece ser sinónimo de Superación personal. 2 Concepto que se considera que con unos cursos de meditación trascendental o terapia de grupo se puede obtener. 3 Más retórica que silencio.

  5. En mis días: 1. Tercer objeto más visitado del Museo de arqueología primordialmente porque se dice que es la base de la relación pedagógica. 2. Masa gaseosa y a la vez concreta que permite que la maduración humana encuentre su punto. 3. Recurso indispensable e insustituible para educar e investigar. 4. Sinónimo de reflexión, lectura, escritura e investigación. 5. Según Séneca, aquello que depende según el proyecto de vida y que por lo general expresa nuestra fragilidad // Actualmente: 1. Aquello que más demanda un jefe, en lo que más se esfuerza un subordinado (generalmente un profesor)  pero finalmente lo que nunca alcanza ni satisface ni a uno ni a otro. 2.  Sinónimo de productividad y eficiencia. 3. Maromas para cumplir con todo. 4. Aquello que se escribe en un currículo pero desaparece en el día a día de un colegio o universidad. 5. Lo que  un docente menos tiene y lo que un estudiante más odia.

  6. FACULTADES DE HUMANIDADES Y EDUCACIÓN. En mis días: Mecas de la formación más necesaria. 2. En singular, alma mater para los encuentros y los sentidos de vida. 3. Verdadero motor de la vida social. // Actualmente: 1. Edificaciones en progresivo desuso que serán nombradas Museos de arqueología y por donde discurren fantasmalmente docentes con más de 26 años de experiencia pedagógica. 2. Empresas que deben ser altamente productivas o serán exterminadas. 3. Unas de las últimas arquitecturas de la gratuidad.

  7. DIÁLOGO. En mis días: 1. Práctica cotidiana y necesaria en el aula de clase. 2. Rutina para forjar vida interior, pensamiento y convivencia. 3. Aquello de lo que mucho se hablaba y algo se hacía. 4. Lo que existía antes del whatsapp. //Actualmente: 1. Aquello que ha sido remplazado por el whatsapp. 2. Sinónimo de: yo hablo y hablo y tú whatsappeas. 3. Líquido vital para que podamos sobrevivir.

  8. TRADICIÓN. En mis días: Raíz y alas. 2. Lo que se debe estudiar y comprender para vivir mejor. 3. Aquello sin lo cual el presente es incierto y el futuro frágil. //Actualmente: 1. Fardo de una ingenua posmodernidad. 2. Aquello que como el aire, no se le ve pero gracias a lo cual se respira. 3. Medicina que cada vez será más necesaria para encontrar el sentido.

3 Comentarios

  1. Extraordinario … Un texto que va más allá de la mera reflexión … Pienso que más que la edad, lo que pesa es la realidad, la época, este aquí y este ahora que genera otros significados.., otras didácticas.. Porque definitivamente nos enfrentamos a otro pensamiento, es decir, a otro lenguaje!

  2. ¡Ay profe Rodolfo! ¡Cuánta sabiduría hay en sus palabras! Espero que después de los 26 años, yo también tenga esa claridad de comparación. Aunque tenía unas luces, creí que solo yo vivía de la añoranza de tiempos pasados. Mis respetos hacia sumercé por socializar lo que muchos docentes hablamos en los pasillos ¿Será un oscurantismo pedagógico? Hmmm

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