Jules Being Dried by His Mother. 1900. Pintura de Mary Cassatt.
La muerte nos mira
con cándida paciencia
desde el fondo de nuestra incierta esperanza.
Amanece y anochece
en el centro de la risa
en el borde de la cama
acunando los recuerdos y las ansias de cada quien.
Ayudándonos, con faldero empeño,
a tejer el calendario y los deseos.
La frágil astilla de estos huesos
bien reconoce la savia de su voz
el canto tibio de su aviso
la sombra de su aliento.
Allí está
y acá postrada
terca como nana de los recuerdos
cual chaperona resignada
siempre fiel siempre leal a la vida
compañera del viaje
fotografía del porvenir.
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Que la muerte nos mire desde lejos… porque como en El final del gladiador” : ¡No todavía !