Educarse y viajar

La imagen del viajero. Eduardo Úrcolo.

Educarse y viajar son  trayectorias humanas del mismo talante. Quien viaja se abre a otros idiomas, costumbres, rituales, horarios y formas de pensar,  sentir y relacionarse. A quien viaja le asiste el privilegio de comprender  cómo el mundo no es único sino múltiple y diverso; cómo las diferencias nos desbordan por todas partes y ángulos. Quien viaja aprende a  mirar la vida con nuevos lentes, a respetar las diferencias y a hallar sentido y matices en donde antes sólo habitaban lugares comunes. Cuando se viaja se llega a identificar ciudades y calles por olores; personas por acentos y gestos, comidas por colores y texturas. Quien viaja no solo recorre lugares turísticos, restaurantes, museos o centros comerciales, también y especialmente evidencia las profundas diferencias que nos hacen, paradójicamente,  una misma comunidad humana. Quien viaja, cierto es,  deambula y se extravía; acude a mapas, a  rostros que con alas nos salven del laberinto o a indicaciones de amigos o familiares para hallar de nuevo la ruta planeada. Quien viaja confirma la profunda vulnerabilidad que nos habita: el miedo a lo desconocido, el temor al extraño, el peligro de desorientarse o el caer en una enfermedad o un accidente lejos de la patria siempre recordada y más valorada cuanto más lejana se halla. Quien viaja sale hacia dentro de sí.  En el fondo, el viaje nos desinstala, nos reacomoda, nos reta y enmaraña porque nos evidencia que  sustancialmente somos criaturas en desarraigo: breves, frágiles;  seres en permanente cambio y adaptación a los ritmos ignorados del día a día, niños en continua búsqueda de novedades pero ante todo, el viaje nos avisa con luminosos letreros que lo humano es incertidumbre, que somos criaturas pasajeras, que somos viajeros de una aventura incierta.

Valgan estas reflexiones de tono personal sobre el viaje para hallar los senderos que éste comparte íntimamente con la formación. Quien viaja se educa y educarse es una forma de viajar.

1 comentario

Deja un comentario